Monasterio de Jesús, María y José – San Bernardo

Fundación: 30 de diciembre de 1904
Dirección: Camino el Romeral parcela 2B Rivera Norte Río Maipo, San Bernardo. Casilla 57
Celular: +56 965876962
E-mail: carmelitasjmj@gmail.com

LOS COMIENZOS

Amaneció el viernes 30 de diciembre de 1904, último día del año jubilar de la Inmaculada Concepción y el señalado por Dios para que se llevara a efecto la fundación carmelitana en la ciudad de San Bernardo, que tendría por titulares a Jesús, María y José.

Habiendo dejado atrás las fundaciones de Viña del Mar y Curimón (Auco-Los Andes), nuestra madre Margarita de San Juan de la Cruz podía por fin poner por obra su deseo de llevar monjas a San Bernardo, promesa que había hecho a Nuestro Señor el día de su primera comunión, a los tiernos siete años, cuando fue salvada de ser raptada con uno de sus hermanos por la Santísima Virgen María.

Salía de su comunidad del Sagrado Corazón acompañada por las hermanas María Isabel del Crucificado, María Josefina del Sagrado Corazón de Jesús y Sofía de Santa Teresa.

El 1° de enero de 1905 celebraron la primera misa presidida por el padre Fernando Gigout, redentorista.  Todos estos días fueron de intenso trabajo en los arreglos inherentes a una fundación.  La casa era pequeña y poco apropiada, había sido donada por la Señora Isabel Nevel de Errázuriz, que pronto les ayudó a comprar el terreno de la calle Freire esquina San Alfonso donde la comunidad se trasladó el 2 de enero de 1911 y vivió hasta septiembre de 2011.

EL DÍA A DÍA​

Transcurría la vida de este silencioso y humilde carmelo entre las más duras pruebas, como había presentido nuestra madre Margarita al ver una de las noches de la fundación “una gran cruz en el cielo, toda resplandeciente y luminosa” que marcaría el camino de esta comunidad.  La pobreza, la falta de vocaciones, dificultades de todo género que no hacían más que aumentar el fervor.

SANTA TERESA DE LOS ANDES       

Sabemos que nuestra hermana Santa Teresa de Jesús de los Andes estuvo al menos en dos ocasiones en nuestro monasterio. Nuestra madre Margarita además estuvo vinculada a nuestra querida santa chilena a través de la amistad espiritual con su madre la señora Lucía Solar quien la visitaba en el locutorio. 

EL TRABAJO

Muchos años pasaron las hermanas elaborando un rico alimento para niños conocido como “Alimento Santa Teresita”, que nutrió a varias generaciones y continúa en la memoria de nuestros vecinos. Actualmente confecciona hostias, rosarios, escapularios, mermeladas y manjar casero. 

HERMANAS EXTERNAS

Una nueva experiencia comunitaria comenzó con la incorporación de Hermanas Externas, en enero de 1995.  Ellas, con su especial vocación, realizan todos los trámites fuera de la clausura.

PROYECTO DE UN NUEVO MONASTERIO

A fines de 2007 la comunidad toma la decisión de trasladar el monasterio pues su deterioro, la pequeñez de la huerta y el ruido ambiental de la ciudad hacían difícil la vida de las hermanas.

Se optó por un terreno en la ribera norte del río Maipo en San Bernardo, que goza de silencio y soledad. Como no había dinero, la compra se concretó, el 1° de febrero de 2010, a través de un bienhechor que lo compró mientras se vendía el antiguo monasterio, el cual fue comprado por la Fundación DUOC.

TRANSICIÓN 

Las Hermanas Salesas de María Inmaculada, vecinas nuestras, nos ofrecieron su casa de formación mientras durara la construcción del nuevo monasterio. Nos trasladamos el 21 de septiembre de 2011 y los casi de tres años que pasamos en esta casa se vivieron en un clima de alegría y agradecimiento por todo el amor y delicadezas del Señor.  Vivimos todo ese tiempo sin clausura, pero todos los que nos visitaron lo hicieron con sumo respeto y nosotras experimentamos una clausura real del corazón.

EL NUEVO MONASTERIO         

La obra del nuevo monasterio estuvo varios meses detenida por incompetencia de la constructora. A principios de diciembre de 2013 retomó los trabajos otra empresa, asistidas por la Asociación de Carmelitas Descalzas de Chile Santa Teresa de Los Andes  y un nuevo arquitecto. 

En mayo estaría terminada la primera etapa, que consta de las celdas, enfermería, refectorio, cocina, despensa, sala de recreación, oficinas de hostias, mermeladas y lavandería y un oratorio donde celebrar la santa misa y la Liturgia de las Horas.  Para más adelante, cuando los recursos lo permitan, queda una segunda etapa con la capilla, torno, locutorios, hospedería y otras oficinas.

Así el sábado 10 de mayo de 2014 dejamos a las queridas Hermanas Salesas y nos trasladamos a nuestro Monasterio. El día siguiente, domingo, la resurrección se nos hizo vida.  La campana sonó por primera vez en este nuevo palomar para llamar a laudes que fueron cantadas con especial fervor.